Me presionan para que pierda mi virginidad… ¿qué les digo?

Mis amigas me están presionando para que me acueste con un chico y pierda mi virginidad antes de que entre a la universidad. Ellas me dicen que es algo que simplemente “hay que hacer y sacarse de encima de una vez”. ¿Qué debo decirles?

Da pena escuchar que tus amigas te estén presionando para que tomes una decisión tan importante que va a marcar decisivamente tu vida. Puedes responderles de muchas maneras. He aquí algunas sugerencias:

  1. Diles con firmeza y claridad que valoras demasiado tu virginidad como para entregársela a cualquiera tan sólo “porque tienes que hacerlo antes de entrar a la universidad”, o por la razón que sea.
  2. Diles que la virginidad no es algo para “hacerlo de una vez y sacárselo de encima”. Esa expresión puede usarse cuando hablas de que te saquen una muela de juicio, ¡pero no cuando se trata de la virginidad! ¡La virginidad no es una enfermedad, o algo de lo que debas avergonzarte!
  3. Diles que tú eres una mujer de carácter, y que no vas a hacerlo por presión de nadie.
  4. Diles que para ti el sexo no es algo malo, sino que es demasiado bueno y maravilloso como para hacerlo “para sacarte de encima tu virginidad”, o para hacer del sexo algo “normal” y tan “común” (como lo ven todos), o por simple diversión, o como una manera de dejar de ser una niña tonta para “hacerte mujer”. Mujer es la que sabe hacerse respetar y proteger su intimidad, pues quien dice “sí” a cualquiera, es otra cosa…
  5. Diles que por eso prefieres que tu primera vez sea con tu esposo, cuando estés casada, y no con un adolescente hormonal –que puede tener 30 años o más– que no sabe dominarse a sí mismo ni sacrificarse en la espera por amor a ti.
  6. Diles que en estos momentos prefieres preocuparte de tus exámenes de admisión a la universidad en lugar de los “exámenes” o pruebas de embarazo.

Cuando tus amigas te presionan para que duermas con un chico solamente para deshacerte de tu virginidad, tienes que preguntarte si de verdad se preocupan por lo que es mejor para ti. Viene muy al caso la fábula de Esopo, sobre una zorra con el rabo cortado:

Una zorra a la cual un cepo le había cortado la cola, estaba tan avergonzada, que consideraba su vida horrorosa y humillante, por lo cual decidió que la solución sería aconsejar a las demás hermanas cortarse también la cola, para así disimular con la igualdad general, su defecto personal. Reunió entonces a todas sus compañeras, diciéndoles que la cola no sólo era un feo agregado, sino además una carga sin razón. Pero una de ellas tomó la palabra y dijo: “Oye hermana, si no fuera por tu conveniencia de ahora, ¿nos darías en realidad este consejo?” ¿La enseñanza? Cuídate de los que dan consejo en busca de su propio beneficio, y no por hacer realmente un bien.

Para quienes ya han tenido relaciones sexuales el sexo deja de ser algo valioso, ya no es gran cosa hacerlo con uno, luego con otro, y con otro. Para muchas se convierte en una manera de hacer que un chico se interese por ellas (en realidad, se interesen por sus cuerpos y por el placer que puedan ofrecerles). Si no respetan tu propósito y siguen presionándote para que te deshagas de tu virginidad, quizá lo mejor será deshacerte de ellas, por más “amigas” que sean. Busca amistades que te fortalezcan en tu propósito, que también quieran y luchen por lo mismo que tú. Recuerda que las amigas y amigos son como los ascensores: o te elevan, o te bajan. ¡Elije bien a tus amistades! Verdaderas amistades son las que te ayudarán a ser mejor, a conquistar tus ideales, no a rebajarlos y renunciar a ellos.

Muchas jóvenes hoy creen que la actividad sexual es una diversión inofensiva. El sexo ha dejado de ser “procreativo” para convertirse en “sexo recreativo”, especialmente entre los jóvenes, gracias a la facilidad de acceder a los condones o pastillas anticonceptivas. Pero la realidad es otra. No hay condón o pastilla que te proteja de la depresión o de la pérdida de valoración de ti misma. Son muchas las chicas que una vez que han entregado su virginidad se mantienen sexualmente activas para escaparse al menos por un momento de la infelicidad, confusión, soledad y frustración profunda que experimentan. Muchas usan el sexo solo “para sentirse queridas” por un instante, para luego llorar nuevamente en la soledad su enorme desilusión, su decepción de sí mismas, su vacío y sensación de no ser dignas de ser amadas de verdad.

¿Exageración? En el 2005, el Washington Times publicó un artículo titulado “La depresión: Una nueva enfermedad de transmisión sexual”. En él, el autor reportó que de acuerdo con la revista American Journal of Preventive Medicine, la depresión sigue a menudo a la actividad sexual temprana. El estudio siguió a más de 13,000 estudiantes de escuela media y secundaria por dos años. De los adolescentes que guardaron abstinencia, solo el 4% experimentó depresión.

Por otro lado, las chicas que eran sexualmente promiscuas eran once veces más propensas a tener depresión. Lo significativo de este estudio es que demuestra que la depresión fue causada por la actividad sexual, no al revés. Este estudio puso de manifiesto que cualquier experimentación sexual incrementó la probabilidad de depresión en las adolescentes. Concluyeron que “teniendo en cuenta los presentes hallazgos, las adolescentes que están participando en el consumo de sustancias o relaciones sexuales deben ser examinadas por depresión, y se les debe proporcionar orientación anticipada sobre los riesgos para la salud mental de estos comportamientos.” [1]

Mayor razón para esperar y entregarle algo tan valioso a quien sepa valorarlo y se comprometa contigo de por vida, no con promesas hechas al oído, en la cama, o en una fecha o noche romántica, ¡sino ante el altar! Cuídate a ti misma, valórate a ti misma, no te expongas a sufrimientos y depresiones que vendrán luego de haberlo entregado todo a quien no lo merecía… bastará ver sufrir a tus amigas que te aconsejan deshacerte de tu virginidad cuanto antes, y ver con el tiempo cuántas siguen con aquel chico que les prometió quedarse con ellas para siempre, “amor eterno”, con el fin de adelantar las cosas…

En conclusión, eres inteligente si sabes cuidar algo tan valioso y protegerte a ti misma de todo daño y engaño. ¡Mantente firme!

 

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[1]. Hallfors, et al., “Which Comes First in Adolescence—Sex and Drugs or Depression?” American Journal of Preventive Medicine 29:3 (October 2005): 169; Hallfors, et al., “Adolescent Depression and Suicide Risk: Association with Sex and Drug Behavior”, American Journal of Preventive Medicine 27:3 (October 2004): 224–231

Adaptación de una respuesta ofrecida en: TheChastityProject

 

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