Amor en la adolescencia

No basta “estar enamorados”, ¡es importante que el amor sea constructivo!

¡Ella chilla todo el día, y yo ya no sé qué hacer! Su enamorado le terminó, porque ella lo paró cuando él quería avanzar más, quiere tener relaciones con ella pero él sabe que ella no se lo va a dar. Por eso le terminó. Y ahora ella está encaprichada, no quiere dejarlo. Para acompañarla me quedé a dormir a su casa, porque es mi amiga y la quiero ayudar. Lo único que hacía era chillar y chillar. Recién se pudo dormir a las 4 am, y ahora está demasiado mal, vomita, no deja de llorar y ya no sé qué hacer con ella, no tengo ningún consejo que la consuele. No quiere hacer nada de lo que le propongo para ayudarla a pensar en otra cosa, ayudarla a superar su dolor, lo único que quiere es ir a su casa, estar con él y cuando estoy con ella dice: ¡Ay! ¡Todo   sería perfecto si él estuviera aquí! La verdad, van cuatro días así y ahora estoy cansada por su falta de madurez. ¡Y ya tiene 18 años!

Enamorarse en la adolescencia es muy fácil. “Sentir algo fuerte por tal o cual chico o chica”, “pensar todo el día en él o en ella”, decirle “cuídate mucho” cada vez que pueda, tratar de estar juntos “todo el día”, mensajearse o hablarse olvidándose del resto del mundo, sentir “maripositas” en el estómago cuando lo ves o estás cerca de él, pueden ser “síntomas” de un estado al que llamamos “estar enamorado/a”. Esto empieza a suceder en la adolescencia.

María Guadalupe, a los 13 años, recibió en su colegio una excelente charla sobre el tema del enamoramiento en la adolescencia, a partir de un video elaborado por un grupo de jóvenes (el link está al final) que refleja lo que puede suceder cuando uno o una se enamora de alguien que apenas conoce, se ilusiona, se desilusiona, y sobre todo cuando no hay la suficiente madurez que ayude a superar esas “decepciones amorosas”.

La psicóloga que les habló a los jóvenes, luego de mostrarles este video, les dio criterios fundamentales sobre el enamoramiento adolescente y les dijo algo tan sencillo y básico como:

“Hay enamoramientos que son destructivos, y lo que los adolescentes deben cuidar es que, si se enamoran y si llegan a estar o no con la persona de la que se enamoran, ese enamoramiento sea constructivo”.

María Guadalupe nos comparte sus anotaciones sobre las características que debe tener un AMOR CONSTRUCTIVO, y que debe tener en cuenta todo adolescente para no terminar destruyéndose a sí mismo o a sí misma:

a) En el enamoramiento constructivo ambos dejan un espacio para la individualidad, es decir, a pesar de estar juntos hay un respeto por el individuo, por el otro y por la necesidad   de sentirlo diferente a uno y con sus propias capacidades y fortalezas. Así como derechos y deberes como persona.

b) El enamoramiento constructivo conduce a un crecimiento mutuo, donde ambos se enriquecen de la relación, ambos   aprenden el uno del otro y con ello se convierten en personas más valiosas.

c) El enamoramiento constructivo existe en la pareja claridad y acuerdo en los límites: en los horarios en los que pueden estar juntos, en las metas, ayudas y caricias. El respeto a esos límites es lo que construye un amor sólido con el tiempo.

 

¿Cuándo es DESTRUCTIVO el enamoramiento o el “amor” que se tienen los adolescentes?

He aquí algunas características:

a) Es una relación que obstruye otros ámbitos de la vida personal. Por ejemplo: los estudios, la familia u otras amistades.

b) Absolutiza lo sexual, es decir, no se establecen límites y se va avanzando cada vez más, y así poco a poco los “juegos sexuales” o el mismo sexo se convierten en parte importante de la relación.

c) Los celos se vuelven enfermizos, las amenazas y manipulaciones se hacen comunes.

 

¿De qué te tienes que cuidar en una relación?

a) De la idealización, es decir, ver sólo lo buena y admirable que es la persona. La idealización es un fenómeno común en los adolescentes, y en general, cuando uno/a se enamora: pierde de vista la realidad, uno/a solamente ve los aspectos positivos del otro y pasa por alto defectos que pueden ser muy graves. La idealización dificulta el verdadero conocimiento de la pareja. La idealización lleva a un amor “ciego”, muchas veces irracional.

b) De enamorarse del cuerpo, y no de   la persona. Esto sucede cuando los adolescentes se fijan solo en los   aspectos físicos del otro o de la otra, donde lo más importante es lo visible a los ojos y no lo interior. Se agrava cuando la relación empieza a avanzar en caricias o besos subidos de todo, cuando el placer físico se convierte en parte importante de la “demostración del amor” que se tienen. En palabras de una joven de 15 años: luego que me entregué a él porque me pidió que le demuestre mi amor, “él ya no quería pasar tiempo conmigo, estaba pasando el tiempo solo con mi cuerpo”.

Artículo escrito con la colaboración de María Guadalupe, 13 años, Perú.

Link del video mencionado: https://skydrive.live.com/?cid=37798ce373d653ad&id=37798CE373D653AD%21252&sff=1&authkey=!AD9qKhPc4A4MgO4

Artículo escrito para La Opción V

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