¿Qué le digo a mi amiga que está pensando en abortar?

El aborto nunca cura, deja a un niño muerto y a una madre profundamente herida

Hoy sentimos la urgente necesidad de hablarle a todas aquellas jóvenes que en este momento están pensando en abortar, y es que en esta última semana son ya tres casos en los que nos han pedido consejos para saber qué decirles a sus amigas que han quedado embarazadas y quieren abortar.

También nos ha escrito hoy una madre de familia:

Quiero compartirles la historia de una chica de 20 años, que hace poco salió embarazada de su enamorado y por presión de sus propios padres, ha abortado. La chica esta desconsolada por no haber tenido la valentía de enfrentar la situación y tener a su bebe, y su madre sufre terriblemente al ver a su hija hundida en el dolor, sin encontrar consuelo alguno.  ¿Cómo se puede tomar una decisión tan terrible sin medir sus consecuencias? ¡Cuánto egoísmo para tomar una decisión que en unos segundos priva de la vida a un hijo inocente que estaba por venir y destroza la vida de una joven madre, hundiéndola en el dolor y la tristeza! ¿Cómo se puede ayudar a esta joven —y también a los padres— a reconciliar una herida tan, tan profunda? Recién ahora, cuando ya es muy tarde, se han dado cuenta del daño terrible que le han causado a su propia hija, ¡porque un error no se soluciona con un crimen! Y cuando una mujer aborta, en el fondo ella sabe que se ha convertido en asesina de su propio hijo… Si alguno de ustedes conoce a alguna joven que está pensando en abortar, ¡ayúdenla! ¡Díganle que lo que viene después no es la paz, sino algo mucho peor que la angustia del momento! ¡Díganle que no tengan miedo de afrontar las consecuencias de sus actos, porque su hijo o hija será quien les traerá la verdadera paz y alegría a sus vidas, y las convertirá en auténticas luchadoras!

Entiende que no es cuestión de religión, es cuestión de naturaleza humana: una mujer está hecha para acoger, nutrir y proteger la vida en lo más íntimo de sí misma. Eso está grabado en su ser. Por ello no hay cosa más terrible para una mujer que decidir o consentir matar a su propio hijo. Lo que haces contra la naturaleza, tarde o temprano se vuelve contra ti misma. Y cuando una mujer está embarazada, ya sabe que es madre, y no portadora de un cáncer. Si decide eliminar al fruto de sus entrañas, literalmente se destruye a sí misma, va en contra de todo lo que su ser le grita: acoger, defender, nutrir la vida de su hijo. Al abortar, se convierte en todo lo contrario: asesina de su propio hijo. Una vez que lo hace, “se le abren los ojos”, acaso cegados por el miedo, la inseguridad, la presión de sus padres o del padre de su hijo, las miles de voces que le dicen “tienes derecho a decidir”, “es tan solo un manojo de células”, “no puedes arruinar tu futuro”… Luego de abortar ella se da cuenta de que ha matado a su propio hijo, que ha convertido el lugar más seguro del mundo para el niño en su propia tumba, peor, en su campo de exterminio. ¿Se lo podrá perdonar alguna vez? No. A lo más, podrá tratar de huir de la culpa, del dolor, del sufrimiento que le causará por toda su vida esta terrible elección.

Por eso te decimos desde acá, ¡La Opción V es también una opción Valiente por la Vida! Si te equivocaste, si cometiste un error, TU HIJO NO ES UN ERROR y tú no tienes por qué quitarle la vida a tu hijo inocente cuando el error ha sido tuyo. Ahora, reza, pídele a Dios la fuerza para poder asumir las consecuencias de tus actos, de ese “acto de amor” que dio en ti origen a un nuevo ser, un hijo ciertamente inesperado, pero que igualmente merece ser amado. ¡Saca lo mejor de ti misma! ¡No cedas al temor, al miedo, a la presión! ¡LUCHA POR LA VIDA QUE LLEVAS DENTRO, y verás que con el tiempo esa vida te dará a ti una nueva vida!

La Opción V

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