Película recomendada: Mi novio es un zombie

 

 

No soy fan de las películas de zombies, pero hace poco, haciendo zapping, encontré esta película que tiene un mensaje lindo que rescatar. Por increíble que parezca, ¿un zombie puede darnos algunos consejos para vivir en castidad? ¡Tienen que verla!

La película recomendada se titula originalmente “Warm Bodies”, y, en español, “Mi novio es un zombie”.

El planeta ha quedado destruido completamente por los zombies y sólo queda una pequeña ciudad con humanos que intenta sobrevivir y vencerlos, algo sumamente difícil porque los zombies son la mayoría y están por todas partes. Además, encontramos otros personajes: unos esqueletos consumidos por el mal.

La película empieza con el protagonista zombie llamado “R”, quien comienza a cuestionarse sobre su condición de zombie y sobre muchísimas cosas de la vida. Tenía un profundo anhelo de volver a ser normal para poder disfrutar de un día cálido, percibir las cosas o sentir como un humano nuevamente, pero sobre todo de sentirse libre. Todo esto sólo quedaba en pensamientos, y parecía imposible que sucediera algo que pueda cambiar su situación.

Más tarde, él y un grupo de zombies ingresan a un edificio buscando alimento. Allí se encuentran con algunos jóvenes humanos, los atacan y se alimentan de sus cerebros, algo que les encantaba porque, al comerlos, eran capaces de visualizar los pensamientos de aquellas personas. Ésa era la pizca que necesitaban para no sentirse tan muertos, ya que ellos tampoco podían soñar. En ese grupo de jóvenes se encontraba Julie, la chica de la cual “R” se enamorada perdidamente. Mientras él sostenía un pedazo de cerebro entre sus manos y sonaba de fondo musical su canción favorita —“Patience”, de Guns N’ Roses— “R” logra autodominarse para no lanzarse encima de Julie y alimentarse de ella también.

Aquí me detengo para tocar ese punto y rescatar el mensaje central de la película. Esa escena es lo que podríamos llamar en la realidad el inicio de la etapa de enamoramiento. Aunque en la ficción tomó unos minutos, en la vida real esto lleva tiempo. El momento en el que “R” contemplaba a Julie a lo lejos, mientras sonaba su canción, fue determinante para que él elija si quería alimentarse de ella o protegerla de los otros zombies. Finalmente, decidió sacarla de ahí para salvarla. Increíble, ¿no? ¿Cómo un zombie pudo dominar sus deseos en su condición salvaje, entre animal y caníbal? Su anhelo más profundo estaba despertando por el amor que empezó a experimentar al verla. Como cuando nos encontramos con la persona que amamos y todo toma sentido.

“R” lleva a Julie a su refugio, que es un avión abandonado. Julie en ese momento no comprendía nada y tenía mucho temor. Así que logró escapar una vez, pero eso casi le cuesta la vida, porque había zombies por todos lados. “R” aparece en la escena para rescatarla nuevamente y tratar de explicarle que estaría bien allí. Los días fueron pasando, ellos compartiendo tiempo juntos, y así fue naciendo una amistad. Durante ese tiempo “R” la cuidó y jamás intentó acercarse para atacarla, algo verdaderamente asombroso. Hasta que llegó el momento en el que Julie tenía que volver con los otros humanos. “R” la protegió siempre, incluso de sus propios amigos zombies, y la dejó ir (otro acto de amor, difícil de lograr, pero necesario).

Más adelante, “R” y Julie exponen el amor que estaba naciendo al tomarse de las manos delante de todos los muertos vivientes, los cuales se quedan “doblemente zombies” sin poder reaccionar o si quiera hacerle daño a quien podría ser su alimento. Éste es el impacto del amor verdadero, que incluso a las personas más frías se les entibia el corazón. Vivir la virtud de la castidad hace que despierte en otros ese anhelo que muchos tienen como apagado, dormido, o en otros casos muerto como un zombie.

Quizás esto nos demuestra cómo, tristemente, muchos jóvenes andan sin dirección como zombies, perdiéndose a sí mismos, alejándose de sus anhelos, del amor propio, aceptando migajas para soñar un poquito, aunque no sean sus propios sueños, ni tampoco reales. Tal como los zombies cuando comían cerebros.

Muchos hemos vivido como zombies antes de abrazar la virtud de la castidad, pero existen oportunidades maravillosas para despertar y volver a la vida. Aquí comparto los tres consejos más importantes para volver a empezar a cargo de “R”, nuestro amigo zombie:

Consejo zombie #1: Tener capacidad de autodominio. “R” lo tenía claro: si él no se dominaba, la perdía para siempre. Pero lo logró… con un final que no les contaré. 😉

Consejo zombie #2: Proteger a quien amas en todo momento incluso de tu propio egoísmo. “R” no sólo la protegió de los zombies, sino que también fue transparente con ella, sabiendo que podía perderla (se darán cuenta cuando la vean).

Consejo zombie #3: Respetar las etapas. A pesar de todo lo que “R” sentía por Julie, él llevó las cosas con calma y siempre con mucha paciencia, como su canción lo decía. Creo que esa misma paciencia antes de conocer a Julie lo llevó también a encontrar a su verdadero amor.

Fue el amor puro el que hizo que “R” recupere la lucidez y fue el amor de “R” y Julie el que hizo que los demás empiecen a experimentar algo inexplicable, algo que creían imposible. ¿Será posible que un corazón apagado vuelva a arder de amor? En La Opción V creemos que sí. Cuando el amor es puro, no existen imposibles. Hay esperanza para todos. ¡Se puede volver a empezar! Por más difícil que sea tu situación, lo puedes lograr. Todos merecemos ser amados y también amar de la manera más bella, teniendo verdadera libertad. Sólo está en ti tomar esa decisión.

 

Ljussié Butrón Melosevich

Coordinadora General – La Opción V

 

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